LOS CIUDADANOS DEL NORTE NO SON CONSCIENTES  DE DONDE VIENEN LOS PRODUCTOS QUE CONSUMEN Y NO SABEN LO QUE NOS CUESTA A NOSOTROS, LOS POBRES, EL PRODUCIRLOS.
    RIGOBERTA MENCHU. 1992.


CONTENIDO:

1. Introducción
2. Naturaleza y finalidad del foro
3. Miembros del foro
4. Presentación

INTRODUCCION
     La pobreza y la desigualdad en el mundo alcanzan unos niveles escandalosos y, lo que es más grave, se agudizan con el paso del tiempo a pesar del constante, aunque desigual, crecimiento económico a nivel internacional. De hecho, según datos de las Naciones Unidas la diferencia entre el 20% más rico de la población mundial y el 20% más pobre se ha multiplicado por dos en 30 años.

     Mientras la brecha entre el Norte y el Sur se abre sin cesar, la sociedad parece asumir el problema como una parte irremediable de la realidad, enmarcándolo, todo lo más, en el campo de actuación de las ONGs que tratan de paliar las consecuencias. 

     Es evidente que los mecanismos económicos del mercado y la competencia no van a resolver el drama de la pobreza, sino que contribuyen a profundizarlo. Los países del Sur siguen relegados a su papel de productores de materias primas y mano de obra barata para los países desarrollados. El 20% de la población mundial, los que vivimos en el Norte rico, mantenemos nuestro nivel de consumo a costa, en buena medida,  de los recursos y el trabajo de la población de los países del Sur. 

     Además, el conjunto de las instituciones internacionales que deberían contrarrestar los efectos más empobrecedores y excluyentes del vigente orden económico, no desempeñan esta función sino que mayoritariamente orientan su actuación desde criterios que favorecen los intereses del mundo desarrollado. 

     Una respuesta adecuada y responsable al reto que se nos plantea ha de ser a un tiempo económica, política y cultural. Pero cualquier intento de cambiar las estructuras que perpetúan la injusta distribución de la riqueza a nivel mundial requiere un profundo cambio de mentalidad, que sólo es posible a través de una información que denuncie las causas de la pobreza y su estrecha relación con nuestro modo de vida en el Norte, con el funcionamiento del sistema económico de mercado y con la ausencia de una verdadera respuesta política a este reto.

     La iniciativa del "Foro Norte Sur" nace con el objetivo de impulsar una presencia crítica y sistemática en los medios de comunicación  que favorezca un cambio de la mentalidad actual sobre las relaciones Norte-Sur y que aporte propuestas argumentadas que sean comprensibles para la mayoría de los ciudadanos y puedan fundamentar una cultura de la justicia y la solidaridad internacional.

     Una propuesta de esta naturaleza ha encontrado espacio en el marco de la Universidad. La Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Complutense de Madrid ha acogido favorablemente la iniciativa.



NATURALEZA Y FINALIDAD DEL FORO






     Una definición de la identidad del Foro puede realizarse combinando las vias negativa y positiva: 

El Foro Norte-Sur no pretende: 

    Impulsar una movilización social directa con objetivos políticos inmediatos. 

    Realizar o promover proyectos concretos de cooperación al desarrollo. 

    Representar la opinión de otros grupos o asociaciones particulares, incluyendo los de los propios miembros del Foro. 

    Llevar a cabo actividades especializadas de investigación como seminarios,   publicaciones científicas, etc. 

    Hacer la competencia a las organizaciones existentes que promueven la cooperación al desarrollo. 

      Para llevar adelante este conjunto de acciones, de suyo legítimas y positivas, ya existen ámbitos suficientes. No se trata de añadir una sigla más a las muchas que ya proliferan en este campo. El Foro aspira a situarse en un plano distinto que podría formularse en positivo con las siguientes notas: 

El Foro quiere ser:

    Un espacio abierto y plural de reflexión y debate sobre la escandalosa realidad de las diferencias Norte-Sur y la pobreza en nuestro planeta, que profundice en sus causas y sus posibles soluciones. 

    Un ámbito de reflexión pluridisciplinar, en el que puedan aportar sus ideas personas cualificadas en el campo de la cultura, la economía, la política, la información, la acción social... 

    Un lugar de encuentro de personas sensibles a la injusticia clamorosa que perpetúan los mecanismos económicos a nivel mundial y los valores culturales dominantes. Grupo capaz de promover de forma sistemática el debate público ante los acontecimientos que conviertan en noticia cualquier aspecto de las relaciones Norte-Sur. 

    Un foro cuya finalidad prioritaria consista en difundir a través de los medios de comunicación, argumentos, análisis y propuestas que fundamenten cambios políticos, culturales y económicos que favorezcan la erradicación de la pobreza. 

    Un catalizador del debate que estimule intervenciones capaces de incidir sobre la opinión pública, en las que los miembros del foro actuarán, habitualmente, en nombre propio haciéndose responsables de sus puntos de vista. 

    Una iniciativa que permita la ampliación y enriquecimiento de puntos de vista a personas ya comprometidas en el intento de reducir el abismo Norte-Sur en un clima de diálogo plural entre gentes pertenecientes a grupos y realidades diferentes.

     Desearía, finalmente, ser expresión de que gentes procedentes de muy diversas tradiciones ideológicas, organizaciones sociales y disciplinas profesionales somos capaces de unir esfuerzos para transformar la realidad e impulsar la creación de unas estructuras más justas e integradoras. 
 

     En definitiva, la finalidad del foro posee dos vertientes estrechamente relacionadas. En primer lugar, ofrecer un espacio de encuentro e intercambio de ideas a personas altamente sensibilizadas ante el drama del subdesarrollo y que desean impulsar una transformación profunda de esta realidad. En segundo lugar, impulsar el debate público, vertiendo a través de los medios de comunicación social la reflexión llevada a cabo en el foro, intentando utilizar un lenguaje que llegue con claridad al conjunto de la población.



MIEMBROS DEL FORO


Tusta Aguilar Especialista en CC. de Tec. y Sociedad
Fernando Almansa Experto en cooperación
Tusta Aguilar Especialista en CC. de Tec. y Sociedad
Fernando Almansa Experto en cooperación
Luis Arancibia  Experto en cooperación
Angel Arrabal  Sociólogo
Carlos Berzosa Profesor de Economía U.C.M
Araceli Caballero Periodista
Marcelino Camacho Sindicalista
Jesús de Diego Geólogo
Juan Carlos Escudier  Periodista
Antonio Fraguas  Forges  Humorista gráfico
Juan Manuel Gallego Luque Especialista en medioambiente
Pedro José Gómez Serrano Profesor de Economía U.C.M
Ana Herrera Periodista
Juan Luis Herrero del Pozo Movimiento 0,7
Jose Antonio Jaúregui Antropólogo
Julio Lois Teólogo
Fernando Luengo Escalonilla Profesor de Economía U.C.M
Angel Martínez Tablas  Profesor de Economía U.C.M
Jose Luis Moral Teólogo
Pablo Osés Movimiento 0,7
Jose Luis Sampedro Escritor
Carlos Sánchez Mato Economista
M  Luisa Toribio Fuentes Especialista en medioambiente
José Torres Experto en cooperación
Benito Undarraga Misionero
Margarita Usano Experta en cooperación
Juan Velázquez Pérez Profesor
José María Vera Experto en cooperación
Begoña Lucas Gallego Cooperante


 PRESENTACION


     El día 21 de abril a las 12:00 horas  tuvo lugar la rueda de prensa en la que se presentó en público el FORO NORTE-SUR. El acto tuvo lugar en el Ateneo y contó con masiva presencia de medios de comunicación. Presentados por Araceli Caballero, intervinieron por este orden Carlos Berzosa, Juan Luis Herrero, Jose Luis Sampedro, Antonio Fraguas y Marcelino Camacho. 

     La rueda de prensa tuvo repercusión en medios como TVE2, Tele 5, Radio Nacional, COPE, El País, El Mundo etc.

Durante este acto se dio lectura al siguiente texto:
 


¿COOPERACIÓN O NEGOCIO?

     La Cooperación Oficial para el Desarrollo en España es relativamente reciente y presenta varias deficiencias graves que han sido destacadas repetidas veces por los expertos:

     Cuantía insuficiente de los fondos (0,24% del PIB frente al objetivo del 0,7%).

     Predominio de la ayuda ligada a intereses comerciales de nuestro país (algunos años hasta el 85% de los recursos).

     Falta de coordinación de las acciones y de una estrategia a medio y largo plazo en este campo; olvido de los países más pobres como principales destinatarios de la Ayuda Oficial.
 

     Estos defectos se han mantenido en los últimos a os a pesar de la creciente sensibilidad de los ciudadanos ante el drama de la pobreza a nivel planetario.

     Desde nuestro punto de vista, la cooperación no debe ser entendida en clave de ayuda benévola y generosa por parte de los países ricos hacia los pobres, sino en términos de estricta justicia. En la era de la globalización ha de recordarse que los mecanismos económicos y políticos internacionales son responsables del mantenimiento y reproducción de la pobreza y la desigualdad a nivel mundial. A ello se añade a la deuda histórica que las naciones desarrolladas tienen con las que fueron sus antiguas colonias. Sin duda somos beneficiados de una situación estructural que empobrece a numerosos pueblos del Sur.

     La aprobación de una Ley de Cooperación era una ocasión inmejorable para reformular los principios rectores de la cooperación española, eliminando las deficiencias mencionadas, y para asumir con valentía las responsabilidades internacionales de nuestro país, mejorando sustancialmente la cantidad y calidad de la Ayuda Oficial. El contenido de la Ley permitiría expresar la seria voluntad política de luchar contra la trágica situación de subdesarrollo y miseria que padece un tercio de la humanidad.

     Lamentablemente, el proyecto de Ley que se va a discutir en el Congreso ha decepcionado por completo las esperanzas de lograr una cooperación que merezca tal nombre. Lejos de constituir un instrumento que permitiera una reforma en profundidad de la actual política de cooperación al desarrollo, el texto de la Ley viene a sancionar y perpetuar la práctica vigente en este campo, con todas sus deficiencias y limitaciones.

     En concreto, queremos denunciar los aspectos que nos parecen más negativos o preocupantes de este proyecto de Ley:
 

El texto no determina con claridad que el único objetivo de la cooperación ha de ser la lucha contra la pobreza y la desigualdad en el mundo. Por el contrario, al reconocerse también como objetivos de la cooperación "la promoción cultural, política y económica de nuestro país" se deja abierta la posibilidad (que sin duda se aprovechará) de convertir la Ayuda en un instrumento de apoyo a la exportaciones españolas y de impulso de nuestros intereses diplomáticos en el exterior. De hecho, los créditos ligados a nuestras ventas han sido, hasta ahora, el principal instrumento financiero de la cooperación.
La política de cooperación no va a gozar de entidad propia dado que su gestión va a quedar compartida entre dos ministerios (Economía y Asuntos Exteriores) que tienen otras prioridades muy distintas al impulso del desarrollo en el Sur. Ello supone dos claros peligros: el de la falta de coherencia y coordinación en la política de cooperación y la subordinación de sus acciones a los objetivos fundamentales de estos ministerios. La difusa definición de los criterios de la cooperación (se mencionan múltiples sectores de actuación y espacios geográficos) puede agravar este problema.

La Ley deja sin concretar innumerables aspectos de la cooperación por lo que se abre un margen muy amplio a la discrecionalidad y aún arbitrariedad de sus gestores. A modo de ejemplos, podemos mencionar la ausencia de cualquier compromiso real en el esfuerzo económico que asumiría el estado espa ol (ni siquiera en forma de tendencia) o los enunciados meramente formales y sin contenido preciso referidos a la finalidad y estructura organizativa de instituciones tan fundamentales como el Consejo de Cooperación al Desarrollo y la Agencia Española de Cooperación Internacional.

En su actual redacción, el texto legislativo no reconoce, delimita, ni impulsa de modo suficiente la labor de todos los agentes implicados en la cooperación. Así, la referencia a "entidades de reconocido prestigio" como posibles destinatarios de fondos para el desarrollo, resulta ambigua pues puede discriminar a entidades eficaces de reciente creación o permitir el apoyo público a iniciativas que persiguen la rentabilidad y el lucro. De igual modo, las ONGs y la encomiable labor de voluntarios y profesionales de la cooperación no reciben el respaldo que debieran.

Por todo ello, los miembros del Foro Norte-Sur, coincidiendo con otras organizaciones sociales, consideramos que esta Ley no responde a las necesidades reales de una verdadera cooperación al desarrollo, lamentamos la falta de debate social ante una cuestión de la máxima trascendencia para la convivencia y la dignidad de todos los que habitamos un planeta que cada vez es más pequeño, y pedimos a los representantes políticos que reformen profundamente el texto de la Ley antes de aprobarla. Ante la magnitud del problema que sufren los pueblos del Sur, no es aceptable anteponer nuestros mezquinos intereses particulares a la necesidad de garantizar una existencia digna a todos los seres humanos. Se trata de una verdadera emergencia que a todos nos afecta de un modo u otro; no debe contemplarse con la miopía propia del corto plazo. La sociedad espa ola ha manifestado ya una gran preocupación por el abismo que divide nuestro mundo y espera de sus dirigentes políticos una respuesta que esté a la altura de sus esperanzas.